Cuando los hechos respaldan la educación teórica

La filosofía de la calle, reza que la vida de una persona está armada de miles de pedacitos de cosas simples. Y esta pequeña y sencilla historia nace de la preocupación de una abuela, de las maestras, de la directora y de los integrantes de la cooperadora del Jardín 917 del barrio Siderca, que lleva el nombre de “María Montessori”, pedagoga de origen italiano que aseguraba que el amor era “la habilidad de darle al niño la posibilidad de despertar su espíritu para después proporcionarle los medios que correspondan a este despertar”. En pocas palabras, educar y darle las herramientas para ello.

Paradójicamente, y en el marco de los festejos de los 20 años de la creación del Jardín (24 de abril de 1990), del Bicentenario de la Patria y de los 125 Años de nuestra querida ciudad, los chicos de la institución no podían izar las banderas debido a un desperfecto técnico en el mástil principal, que vale la pena decir es uno de los pocos que tienen una altura considerablemente grande como para que no llegue ninguna escalera, ni aún la de los bomberos, que bien se pusieron a disposición de establecimiento. El ingenio propio y la colaboración de la carpintería “Sapucay” posibilitaron la creación de un pequeño mástil para que los chicos diariamente pudieran cantar su canción a la enseña patria.
En ese sentido y tras entender que a los chicos se les intenta inculcar sobre el sentido de la “Pertenencia”, la idea de “Patria” el “Amor a la camiseta” y todo lo que significa la Argentinidad; la Asociación Cooperadora integrada por Carla Martínez, Angela Farfan, María Dreiling, Mariela Ortega, Soledad Blanca, Sabrina Barmoso, Lorena Barbais, Aida Ken, Verónica Gigena, Fátima Castronovo y su presidente Charly Schneider, se pusieron manos a la obra luego de la asunción de la nueva comisión; y para esto se reunió con el vicepresidente del Consejo Escolar local licenciado Mauro Di María, para manifestarle de este pequeño inconveniente y para intentar dar los primeros pasos para la futura construcción de un tapial de protección en el sector del patio de juegos del jardín, que lindera peligrosamente con la colectora Norte y ruta Nacional Número 9.
El funcionario comprendió sobre la importancia de ambos pedidos y comprometió un apoyo personal para una solución a futuro plazo, que seguramente surgirá del compromiso institucional escolar y de terceros, para una tarea no muy fácil de llevar adelante cuando a esta altura del año ya se encuentran comprometidas las obras escolares.
Ayer a la mañana, la vicedirectora Silvina Montero, maestros, padres y sobre todo los niños pudieron ver con agrado que en el “Día de la Bandera”, sobre sus cabezas volvían a flamear las banderas Bonaerense y la de la Patria, y que esa que estaba allí, la albiceleste, como habían estado aprendiendo durante la semana, era la misma que “había creado Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, nacido en Buenos Aires, hijo de una español y de una santiagueña, y que había sido enarbolada por primera vez allá en Rosario, al margen del Río Paraná un 27 de de febrero de 1812” y que al igual que en la historia, cuando todos se ponen a trabajar para un mismo fin, nada es imposible, por más fácil o difícil que parezca el emprendimiento.
(Agradecimientos: Intendente Stella Giroldi por la donación de las Banderas, Secretaría de Cultura, Mauro Di María, Hugo Montoya, Rosa Peta, Alejandro Robledo, Taller Ameghino por la desinteresada colaboración con la institución).